Blog

Ketty Vidal, laica comprometida con la esperanza en Cojimíes (Ecuador)

Ketty Vidal, laica comprometida con la esperanza en Cojimíes (Ecuador)

Con motivo de la campaña de San José, orientada a acercar la realidad misionera a nuestra diócesis, Gipuzkoa ha recibido la visita de Ketty Vidal, una laica ecuatoriana que desarrolla su labor pastoral y social en la comunidad rural de Cojimíes (Manabí, Ecuador). A través de diversas charlas en Gipuzkoa, Ketty ha compartido un impactante testimonio sobre su trabajo en la Cáritas parroquial, donde busca transformar la dura realidad de mujeres y niños.

El vínculo de Ketty con Cojimíes se estrechó tras el devastador terremoto de 2016, cuando llegó trabajando para Cáritas Internacional. Lo que inicialmente parecía un destino turístico de playa, se reveló como una zona profundamente marginada, poblada por comunidades desplazadas, sin recursos y abandonadas por las instituciones. Tras finalizar su proyecto inicial en 2021, la llegada de un sacerdote vasco, el padre Juan Chodonés, y de Iñaki, un misionero voluntario navarro, la impulsó a quedarse para dar vida a la Cáritas local y a diversos proyectos humanitarios.

La dura realidad de la mujer rural: sin horizontes y agotadas

Uno de los aspectos que más ha impactado a Ketty en su labor es la situación extrema de las mujeres en la recolección de conchas. Estas mujeres trabajan jornadas extenuantes de seis o siete horas hundidas en el fango para recolectar apenas unas 100 conchas, por las cuales reciben la ínfima cantidad de 12 dólares.

Además de la pobreza material, Ketty denuncia la pobreza de perspectivas. En estas zonas rurales, la carga familiar recae exclusivamente sobre la mujer, quienes a menudo se casan muy jóvenes y se ven obligadas a abandonar cualquier aspiración personal o educativa. “Las mujeres de la ruralidad no tienen sueños”, lamenta Ketty, contrastando esta realidad con la de los hombres, que al menos conservan metas personales. Esta dedicación absoluta a la familia provoca un grave abandono de su propia salud, dejándose siempre para el final en las brigadas médicas, lo que ha provocado altos índices de detección tardía de cáncer. Desde la Iglesia, se realiza un “trabajo de hormiga” para empoderar a estas mujeres a través de la educación, logrando que madres de familia retomen sus estudios primarios y de bachillerato, inspirando así a sus propias hijas.

“La Casa del Niño”: Alimento para el cuerpo y el alma

El corazón del proyecto de Cáritas en Cojimíes es la reactivación de “La Casa del Niño”, una iniciativa fundada hace 15 años por las hermanas de Jesús María. Ante la evidencia de que muchos niños acudían a la parroquia sin haber probado bocado en todo el día porque sus padres no habían logrado recolectar nada, Ketty y el voluntario navarro Iñaki decidieron abrir un comedor. Actualmente, el almuerzo que se sirve en este espacio es, en muchas ocasiones, la única comida completa que estos menores ingieren al día. Además del alimento físico, el centro ofrece refuerzo escolar para los niños y clases de alfabetización para adultos y ancianos de la comunidad.

Una biblioteca ambulante para despertar la imaginación

Entendiendo que también “hay que alimentar el intelecto”, la misión ha impulsado un hermoso proyecto de biblioteca física y móvil. Recorriendo las capillas rurales en camioneta y anunciando su llegada con un micrófono, acercan los libros a zonas donde antes la lectura era inexistente. Este proyecto ha logrado no solo apartar a los jóvenes de las pantallas, sino mejorar notablemente su fluidez lectora, dándoles la confianza necesaria para participar activamente leyendo en las celebraciones litúrgicas.

Un sueño de futuro impulsado por la fe

Al mirar hacia la próxima década, el mayor deseo de Ketty Vidal es ver a las niñas estudiando y a las mujeres tomando las riendas de su vida, conscientes de su dignidad. Un sueño de transformación social que se nutre invariablemente de la fe: “Siempre les digo, miren, no estamos solas, primero está Dios con nosotros”, recuerda Ketty, quien inicia cada encuentro comunitario leyendo el Evangelio.

Su visita a la Diócesis de San Sebastián no solo es un recordatorio de las enormes necesidades que sufren los territorios de misión, sino también un testimonio vivo de cómo la dedicación incansable de los laicos, sostenida por la fe y la solidaridad, está logrando sembrar esperanza y cambiar vidas en los rincones más olvidados del mundo.

Whatsapp Únete a la comunidad de InfoEliza para no perderte nada. Tienes dos formas de hacerlo: